Monday, September 26, 2005

Zevallos en Guinea

ZEVALLOS INCURSIONA EN GUINEA ECUATORIAL

El Comercio 4/09/2005

Dueño de Air Guinea denuncia que Fernando Zevallos quiere apoderarse de aerolínea de ese país. Testaferro de Zevallos sería Ricardo Hernández San Martín, que simula ser millonario.Desde que en junio del año pasado el Gobierno de Estados Unidos lo incluyó en la lista de los cabecillas del narcotráfico internacional (lo que, entre otras cosas, motivó el cierre de su compañía Aerocontinente), nada se sabía de las nuevas actividades comerciales a las que se dedica Fernando Zevallos Gonzales 'Lunarejo'.
Sus apariciones públicas solo son registradas por la prensa cada vez que concurre al juicio que tiene por sus vínculos con los narcotraficantes López Paredes, del que se dictara sentencia el próximo mes. Sin embargo, las noticias de sus nuevas correrías comerciales nos llegan ahora desde un país remoto, pequeño y lejano, pero que tiene una inmensa riqueza en petróleo: Guinea Ecuatorial, ubicada en el África.
Desde hace dos meses, Zevallos pretendería hacer quebrar y apoderarse de una aerolínea comercial de ese país, a través de uno de sus testaferros, Ricardo Hernández San Martín, un modesto abogado que no tiene ni para pagar el servicio telefónico de su casa (debe 759.18 soles por ese servicio, según Infocorp), pero que se ha presentado en el país africano como multimillonario y gran inversionista aerocomercial.
La revelación la hizo Francisco Martín Sierra, ciudadano español y propietario de la compañía de aviación Air Guinea, de la que Zevallos se quiere apropiar. Sierra, según él mismo dice, vive una verdadera pesadilla. El temor de Sierra es tal que pidió a este Diario no publicar su fotografía, por temor a represalias.
En esta nueva y desconocida historia de Zevallos, también aparece el piloto Felipe del Águila Vela, fiel amigo y empleado de Zevallos desde los años ochenta, cuando 'Lunarejo' tenía varias avionetas en Uchiza (entonces la mata del narcotráfico) a través de las cuales (según información pública) habría enviado droga a Colombia.
Francisco Martín Sierra, dueño de Air Guinea, dijo a El Comercio que Zevallos (a través de su testaferro Ricardo Hernández) realiza gestiones judiciales para arrebatarle dos aviones que él (Sierra) alquiló a un broker en Estados Unidos, y que ahora Fernando Zevallos dice que son suyos y reclama que se los entregue.
Pero el reclamo de los aviones solo sería un pretexto de Zevallos para establecer una línea aérea suya en Guinea Ecuatorial. Según Sierra, Zevallos ha diseñado un plan para sacarlo de la compañía aérea que él (Sierra) fundó en el año 2003, con la captación de dos de sus cuatro accionistas, que han querido arrebatarle la totalidad de sus acciones.
El plan de Zevallos de desembarcarlo y apoderarse de su empresa, según Sierra, comprende el apoyo de importantes congresistas y políticos de Guinea Ecuatorial. Para esto, Zevallos habría logrado el apoyo del congresista de Perú Posible, Víctor Valdez, flamante presidente de la Comisión de Transporte del Congreso de la República. Prueba de ello es que Ricardo Hernández ha logrado reunirse con el presidente del Parlamento de Guinea Ecuatorial, gracias a una carta de recomendación extendida por Víctor Valdez, quien presenta a Hernández como "mi principal asesor".
Valdez confirmó a este Diario que entregó esa misiva a Hernández, pero aclaró que no sabía que éste la utilizaría para reclamar los aviones de Fernando Zevallos.
Según Sierra, Hernández (en nombre de Zevallos) se ha reunido con importantes políticos y empresarios y ha ofrecido inversiones millonarias en el transporte aéreo y la constitución de una aerolínea de bandera. Entre tanto, el piloto Felipe del Águila Vela (quien hasta hace un mes era jefe de la tripulación de los dos aviones que alquiló Air Guinea) se ha dedicado a declarar en cuanto lugar acude que los aviones de Air Guinea (que él piloteaba) son viejos, están malogrados y no ofrecen garantía para los pasajeros. Francisco Martín Sierra cuenta su pesadilla en esta entrevista.
¿Cómo empieza esta historia?
En diciembre del 2004 y en enero del 2005 yo firmé un contrato de alquiler de dos aviones B737-200 y B727-100 con el broker estadounidense Holiday Airways, representado por Héctor Valentín (nacido en Puerto Rico). La media (promedio) que pagábamos era cien mil dólares mensuales por el alquiler de cada avión, con opción de compra. Los dos aviones llegaron con tripulación, la mayoría peruanos. El jefe de las dos tripulaciones era el piloto Felipe del Águila Vela. Air Guinea opera desde el 2002 y realiza vuelos regionales a Gabon, Camerún, Echar y otras zonas africanas.
¿Cuándo aparece Fernando Zevallos?
En mayo de este año. Un día me llamó y me dijo: "Yo soy Fernando Zevallos, el propietario de los dos aviones que usted ha alquilado". Me dijo que él había encargado el trabajo de alquiler a un broker, pero éste no le estaba pagando. Entonces yo le dije que me dejara estudiar el tema. Yo hice unas averiguaciones y me enteré de los antecedentes por narcotráfico que tiene esta persona. Entonces, cuando volvió a llamar, yo le dije que nosotros no íbamos a tener ningún tipo de relación con él, pues el trato lo habíamos hecho con la empresa Holiday Airways. Zevallos es un tipo pesadísimo. Habla muchísimo. Es una plasta por teléfono. Es insoportable.
¿Dónde hace su aparición Ricardo Hernández?
En una de sus comunicaciones, Zevallos me presentó y me puso al habla con Ricardo Hernández. Me dijo que él (Hernández) era su representante.
Pero esa presentación fue solo por teléfono.Claro, pero hace un mes Ricardo Hernández llegó a Malabo, la capital de Guinea Ecuatorial. Lo primero que hizo Hernández a través del piloto Felipe del Águila Vela, cuya amistad íntima con Fernando Zevallos yo desconocía fue captar a dos de mis socios minoritarios. Uno de ellos es Pablo Mba, quien hace unos años fue presidente de la empresa. Mba y mi otro socio (apoyados por Hernández) me plantearon un pleito absurdo para quitarme los poderes de la sociedad, pero eso fracasó.
¿Cómo se ha presentado Hernández? Hernández se ha presentado aquí como un multimillonario, representante de una empresa de Aruba, que pretende recuperar dos de sus aviones. Ha tejido toda una red de contactos políticos. Se ha entrevistado con el presidente del parlamento de Guinea Ecuatorial, Salomón Nguema Owono. Para ello mostró una carta de presentación del congresista peruano Víctor Valdez Meléndez, quien lo presenta como su "asesor principal". Hernández, gracias a los contactos de Pablo Mba, se pasea por todos los organismos públicos y hasta ha sido invitado a una Comisión de Crisis que el Ministerio de Transportes formó para investigar un reciente accidente aéreo en donde murieron más de 60 personas.

¿Tan importante es?
Sí, es increíble. Se ha hecho de muchos contactos. Yo sé que Hernández está ofreciendo dinero. No es ningún secreto que hay muchos políticos que cuando alguien les promete financiación se vuelven locos. Hace unas semanas me lo encontré en una de esas reuniones. Le dije que él era el representante de una persona procesada por narcotráfico. Y el muy cretino negó que conociera a Zevallos. Yo le dije: "Lo único que yo sé es que usted es el testaferro de un señor que supuestamente --según lo dice el Gobierno de Estados Unidos-- está bastante implicado con la droga". Y hasta le recordé que él y Zevallos me habían llamado por teléfono. El muy mentiroso contestó que no conocía a Zevallos y que solo representaba a una empresa de Aruba.

¿Qué ofrece Hernández?
Inversiones multimillonarias. Dice que va a traer aviones nuevos y que formará cuadros técnicos. Está ofreciendo públicamente desarrollar la aviación comercial de este país para ponerla al nivel de los países de primera línea, se cree un superhombre. Lo que Hernández pretende (digitado por Zevallos) es sacarme del camino a mí y fundar una compañía dentro de la propia estructura de mi empresa. Y hasta intentó convencer a mis empleados para que me dejaran, a cambio de doblarles el sueldo. Pero ese intento también fracasó. Son de lo peor.

¿Y qué hace Felipe del Águila?
Él nos ha traicionado. Sin duda, él también ha participado en el contubernio. Del Águila ahora anda declarando que nuestros aviones no sirven y son un peligro. Entonces yo desde aquí le digo: "Oye, si los aviones estaban mal qué hacías tú como jefe volando en esas aeronaves". Él abandonó la empresa y ahora vive en el mismo hotel que Ricardo Hernández.

¿Cuál es la situación actual?
Hernández nos ha planteado un juicio reclamando la propiedad de los aviones. Nosotros hicimos un contrato con una empresa y no con Zevallos ni con Hernández. La justicia decidirá quién tiene la razón. Pero yo no le corro a cosas como esta.

Miguel Ramírez
Unidad de Investigación